Marquen el 30 de abril en rojo en sus calendarios, porque las salas de cine se preparan para uno de los mayores eventos de la década. Tras el colosal éxito en taquilla de Super Mario Bros: La película, Nintendo ha decidido subir la apuesta y llevar a la gran pantalla a su otra gran joya de la corona: The Legend of Zelda. El mundo de Hyrule cobrará vida por primera vez en formato live action (con actores reales), y la maquinaria del hype ya está funcionando a pleno rendimiento.
Un proyecto cocinado a fuego lento
La adaptación de las aventuras de Link y la princesa Zelda no es un capricho de última hora. Nintendo ha aprendido la lección y, tras décadas protegiendo celosamente sus licencias, ha entendido que para triunfar en Hollywood hace falta tiempo y talento. Shigeru Miyamoto, creador original de la saga, ha estado estrechamente involucrado en la producción de la cinta, ejerciendo como guardián de la esencia de Hyrule para asegurar que la película respire la misma magia que los videojuegos.
Lo que dicen los medios especializados
Aunque el secretismo en torno a la trama exacta ha sido absoluto, las primeras filtraciones a los grandes medios de la industria de Hollywood coinciden en un punto clave: estamos ante una superproducción que no tiene nada que envidiar a epopeyas fantásticas como El Señor de los Anillos.
Revistas y portales especializados que han tenido acceso a metraje preliminar o concept arts privados, destacan la fidelidad visual de los trajes y las armas clásicas de la saga, como la Espada Maestra o el Escudo Hyliano. Además, señalan que el tono de la cinta logra un equilibrio muy complicado: mantiene el espíritu familiar y de aventuras para que cualquier padre pueda llevar a sus hijos al cine, pero añade un toque de epicidad clásica que dejará satisfechos a los veteranos que llevan esperando este estreno desde los tiempos de la Nintendo 64.
La prueba de fuego para Nintendo
El 30 de abril, los cines se llenarán sin duda de espectadores de todas las edades. Para Nintendo, este estreno supone la confirmación definitiva de su estrategia: dejar de ser únicamente una empresa que vende consolas para convertirse en un gigante del entretenimiento global. Si la película de Zelda logra igualar (o incluso superar) el fenómeno de masas que supuso la cinta de Super Mario, estaremos, sin lugar a dudas, ante el inicio de un universo cinematográfico que dará de comer a la taquilla durante muchos años.
La cuenta atrás para viajar a Hyrule ha comenzado.















